Magdy Tantawy escribe: Los Honorables" y el mensaje del reconocimiento coránico del cristianismo.

¿Podrá el libro de Al-Hammadi, "Los Honorables", detener mil años de sangre entre Oriente y Occidente?

Feb 14, 2026 - 10:16
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Magdy Tantawy escribe: Los Honorables" y el mensaje del reconocimiento coránico del cristianismo.




Cuando el escritor árabe Ali Muhammad Al-Shurafa plantea una nueva lectura del texto coránico, viendo en sus versículos un testimonio de la validez de la fe cristiana —en cuanto a su origen monoteísta y sus valores éticos—, el asunto deja de ser un mero esfuerzo teológico. Se transforma en un proyecto intelectual cuyos efectos trascienden los límites del debate religioso para tocar una larga historia de malentendidos y conflictos entre Oriente y Occidente.

En este contexto surge la propuesta del profesor Ali Muhammad Al-Shurafa, quien ve en el Corán un libro de guía que se dirige a toda la humanidad. El autor sostiene que el Corán establece claramente la creencia en todos los mensajeros y libros celestiales, convirtiendo la fe en **Jesucristo** en un pilar fundamental de la creencia islámica, la cual no está completa sin ella.

El Corán, al hablar de **Jesús, hijo de María**, no lo presenta como un adversario ni le despoja de su pureza y elección divina. Al contrario, lo describe como la  Palabra de Dios" y un "Espíritu procedente de Él", y sitúa a María como la señora de las mujeres de los mundos. Asimismo, decreta que la "Gente del Libro" son los más cercanos en afecto a los creyentes, incluyendo a sacerdotes y monjes que no se ensoberbecen. Estos textos no son frases pasajeras, sino reglas fundacionales para una relación basada en el **reconocimiento y el respeto**, y no en la exclusión y la hostilidad.

La gran pregunta es: ¿Puede este planteamiento derretir el hielo acumulado a lo largo de los siglos?

La Europa cristiana y el Oriente islámico cargan juntos con una memoria pesada: las Cruzadas, la caída de Al-Ándalus, el colonialismo moderno y la desconfianza mutua. Estos mil años de sangre y recelo construyeron un muro psicológico y cultural antes que político.

Sin embargo, la historia nos enseña que los grandes conflictos no terminan con la espada, sino con la **relectura del "yo" y del "otro"**. Cuando el musulmán comprende que su fe no es plena si no cree en Cristo como un noble mensajero, y cuando el cristiano comprende que el Corán honra a Cristo y a su madre y los defiende de toda calumnia, la puerta del diálogo se abre sobre una base doctrinal firme, no por mera cortesía política.

Un proyecto de este tipo no significa la disolución de las identidades ni la anulación de las diferencias dogmáticas. Significa trasladar la relación del campo de la "excomunión mutua" al campo del **"conocimiento mutuo"** (*al-ta'aruf*), tal como dicta el Corán: *"para que os conozcáis"*, no para que os enfrentéis.

Si el discurso logra presentar el Corán como un **puente** y no como un muro, y como un mensaje de paz y no un documento de choque, su impacto no será solo intelectual, sino también civilizatorio. Reformulará la imagen del Islam en la conciencia occidental —de una religión cerrada a un mensaje universal— y reformulará la imagen del cristianismo en la conciencia islámica —de un adversario histórico a un **socio en la fe**, en el origen del monoteísmo y en los valores—.

No obstante, el éxito de este proyecto depende de dos condiciones:

1. Que el discurso se presente con un **lenguaje racional y sereno**, alejado de las provocaciones.
2. Que se transforme de un libro en una **cultura**, y de una idea en currículos educativos y diálogo institucional.

El mensaje de paz no basta con escribirlo; debe vivirse y transformarse en un discurso político, cultural y mediático que redefina la relación entre ambas orillas. Mil años de sangre no se borran con un artículo, pero pueden empezar a sanar con una **idea**. El hielo de los siglos no se derrite de un solo golpe, pero se agrieta cuando brilla sobre él el sol del reconocimiento mutuo.

Tal vez este proyecto no sea el "fin de la historia", pero podría ser el **comienzo de una nueva historia**: una donde la relación pase de la memoria del conflicto al horizonte de la colaboración, y del discurso de la dominación al discurso de la **sabiduría y la buena exhortación**.

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**¿Te gustaría que profundizara en la traducción de algún término teológico específico o que adapte el texto para un formato de prensa internacional?**

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