El investigador Ahmed Shaaban Mohamed escribe: La Sucesión en la Tierra... ¿Una obligación o un honor?
En el marco de la misión de la Fundación Global Mensaje de Paz, liderada por el pensador árabe Al-Ustadz Ali Mohamed Al-Shurafa Al-Hammadi, surge una pregunta importante sobre el estatus del ser humano en este universo y el papel que Dios ha diseñado para él en esta tierra: ¿Es la sucesión (Al-Istijlaf) simplemente un honor otorgado por Dios al ser humano, o es una obligación y una responsabilidad antes de ser un privilegio y una distinción?
Es común entre la gente hablar sobre la honra que Dios ha concedido al ser humano y la posición que le ha otorgado entre Sus criaturas; sin embargo, muchos pasan por alto la otra cara de la moneda: la magnitud de la responsabilidad que se deriva de dicha honra.
Dios Glorificado dice:
«Y cuando tu Señor dijo a los ángeles: "Voy a poner en la tierra a un sucesor"». (Corán 2:30)
Este versículo no habla únicamente de una criatura que vive en la tierra, sino de un ser al que se le ha encomendado una misión, se le ha confiado un depósito (Al-Amanah) y se ha vuelto responsable de prosperar la tierra y reformarla.
Por lo tanto, la sucesión en su esencia no es un título honorífico, sino una función civilizatoria.
Es un llamado al trabajo, no a la pereza.
Un llamado a la construcción, no a la destrucción.
Un llamado a la reforma, no a la corrupción.
Por esta razón, los versículos del Corán vinculan la fe con la acción, la doctrina con la conducta, y la adoración con la prosperidad de la tierra.
El ser humano no fue creado para vivir como una carga para los demás, ni se le otorgó el intelecto para anular el pensamiento, ni se le sometió la tierra y lo que hay en ella para descuidarla o corromperla; sino para descubrir sus leyes, beneficiarse de sus riquezas y emplear lo que contiene en favor de la humanidad.
Y dice el Altísimo:
«Él os creó de la tierra y os hizo prosperar en ella». (Corán 11:61)
Es decir, os pidió que la construyerais y os hizo responsables de su desarrollo, de la inversión de sus recursos y de lograr el bien para la gente en ella.
De aquí que la ciencia se convierta en parte de la sucesión.
El trabajo es parte de la sucesión.
La justicia es parte de la sucesión.
Y la preservación de los derechos es parte de la sucesión.
De hecho, cada esfuerzo que realiza el ser humano para reformar la vida y lograr el bien para las personas entra dentro del concepto de sucesión que Dios ha querido para Sus siervos.
No obstante, la historia humana nos revela otra faceta de la cuestión.
Muchas personas entendieron la sucesión como un honor que les otorga el derecho de dominar a los demás, mientras que ignoraron que es una obligación que les impone servir a la gente y cumplir con sus responsabilidades hacia la sociedad.
Por ello, las formas de injusticia, corrupción y tiranía se extendieron a lo largo de las eras, cuando el poder se transformó de una responsabilidad confiada en un privilegio, y de una obligación en un medio de hegemonía.
Mientras tanto, el Corán demuestra que el verdadero sucesor es aquel que cumple con lo encomendado, juzga con justicia, preserva los derechos y previene la corrupción.
Por lo tanto, el Corán establece una regla decisiva en la palabra de Dios Altísimo:
«Y no corrompáis en la tierra después de haber sido reformada». (Corán 7:56)
Si la sucesión significa reforma, entonces la corrupción es una traición a las exigencias de esta sucesión. Y si la sucesión significa construcción, la destrucción es una desviación del propósito para el cual el ser humano fue creado.
Quien reflexione sobre la realidad de las naciones descubrirá que las civilizaciones que comprendieron el significado de la responsabilidad progresaron y florecieron, porque trataron sus capacidades como un depósito de confianza que debe gestionarse correctamente. Por el contrario, las naciones que descuidaron la responsabilidad y se conformaron con las consignas retrocedieron, sin importar cuántas riquezas y capacidades poseyeran.
Aquí se manifiesta la estrecha relación entre la sucesión y la responsabilidad confiada.
El Corán muestra que el ser humano ha asumido una gran responsabilidad, y que su éxito o fracaso se mide por el grado de cumplimiento de ese depósito.
La pregunta no es: ¿Qué poseemos?
Sino: ¿Cómo usamos lo que poseemos?
Y la pregunta no es: ¿Cuánta fuerza se nos ha dado?
Sino: ¿Hemos utilizado esta fuerza para la reforma o para la corrupción?
La sucesión no es un mero honor para que el ser humano se jacte de su posición entre las criaturas, sino que es una obligación permanente que lo invita al trabajo, a la creatividad y a asumir la responsabilidad.
-
Cada maestro que educa a las generaciones es un sucesor.
-
Cada juez que imparte justicia entre la gente es un sucesor.
-
Cada científico que añade un conocimiento útil para la humanidad es un sucesor.
-
Cada trabajador que realiza su labor con sinceridad es un sucesor.
-
Cada funcionario que preserva los derechos de la gente y cumple con su deber con honestidad es un sucesor.
De aquí surge el mensaje de la Fundación Global Mensaje de Paz, liderada por el pensador árabe Al-Ustadz Ali Mohamed Al-Shurafa Al-Hammadi, para confirmar que el ser humano fue creado para ser un elemento de construcción, no de destrucción, y que la forma más elevada de adoración es cumplir con la responsabilidad que el ser humano ha asumido en esta vida.
El renacimiento de las naciones no comienza con la abundancia de recursos, sino con el sentido de responsabilidad hacia esos recursos. No comienza con grandes consignas, sino con el cumplimiento de los pequeños deberes con sinceridad y honestidad.
Cuando el ser humano comprende que la sucesión es una obligación antes de ser un honor, y una responsabilidad antes de ser un privilegio, se transforma en una fuerza de construcción y reforma, y se vuelve digno de la posición que Dios le ha concedido en la tierra.
Así, la sucesión en la tierra sigue siendo un proyecto abierto para el trabajo, la ciencia y la entrega; no una medalla para el orgullo, ni un pretexto para la hegemonía, sino una gran responsabilidad por la cual Dios pedirá cuentas al ser humano el día en que se encuentre con Él.
What's Your Reaction?
Like
0
Dislike
0
Love
0
Funny
0
Angry
0
Sad
0
Wow
0