El general de división de Estado Mayor retirado Abdel Fattah Shanash, asesor de la Fundación Mensaje de la Paz, afirmó que las universidades islámicas desempeñan un papel cada vez más importante para hacer frente a los desafíos intelectuales e informativos impuestos por la revolución digital. Subrayó que la formación de una persona consciente, capaz de verificar y analizar la información, representa la primera línea de defensa ante las llamadas guerras de quinta generación.
Esto tuvo lugar durante el encuentro de la Fundación Mensaje de la Paz con una delegación de la Universidad Islámica Estatal Maulana Malik Ibrahim de Indonesia, en el marco de la visita realizada por la delegación universitaria a la sede de la fundación en El Cairo, donde se debatieron las perspectivas de cooperación académica y cultural y el intercambio de experiencias entre ambas partes.
El general Shanash elogió la trayectoria académica de la universidad indonesia Maulana Ibrahim y su destacada presencia en las clasificaciones internacionales. Consideró que su desarrollo constituye una experiencia digna de estudio, especialmente dado su empeño por integrar las ciencias islámicas con las ciencias sociales y tecnológicas dentro de su visión basada en el concepto del «Árbol del Conocimiento».
Asimismo, felicitó a la delegación por el avance de la institución en la clasificación mundial de universidades QS, destacando que esta presencia refleja un esfuerzo continuo por perfeccionar el rendimiento académico y de investigación, así como por consolidar su prestigio internacional.
El general Shanash indagó sobre la estrategia seguida por la universidad para alcanzar este posicionamiento y mejorar su rango global, haciendo hincapié en la importancia de conocer la experiencia indonesia y aprovecharla para el desarrollo de las instituciones educativas árabes.
Señaló que el éxito de las universidades no se mide únicamente por la amplitud de sus programas educativos, sino también por su capacidad para generar conocimiento, promover la investigación científica y abrirse a las ciencias modernas, conservando al mismo tiempo su identidad y valores culturales.
La reunión abordó además la labor investigadora de la universidad en el análisis de los desafíos que afronta el sector de las pequeñas y medianas empresas en Indonesia y Malasia. El general Shanash planteó diversas cuestiones sobre los principales obstáculos de este sector y la manera en que los estudios académicos los han abordado.
Destacó la importancia de transferir experiencias exitosas entre Egipto e Indonesia, así como de aprovechar el bagaje acumulado por las instituciones académicas y de investigación de ambos países, lo que contribuirá a potenciar el entorno de las pymes y reforzar su capacidad de crecimiento y continuidad.
El general Shanash precisó que la cooperación académica no debe limitarse a los ámbitos teóricos, sino que debe vincularse a las necesidades sociales y a los retos económicos y sociales, convirtiendo a la universidad en un socio real en la generación de soluciones.
El debate se trasladó posteriormente a uno de los desafíos más notables derivados de las transformaciones tecnológicas: la rápida difusión de la inteligencia artificial y las redes sociales, acompañada del auge de las guerras de información y la propagación de noticias falsas y contenidos engañosos.
En este sentido, el general formuló preguntas sobre la visión de la universidad respecto al rol de las instituciones educativas islámicas ante estas transformaciones, cómo preparar a los estudiantes para hacer frente a la desinformación y cómo fortalecer su capacidad de verificar las fuentes antes de difundir contenidos.
Subrayó la necesidad de que el estudiante aprenda no solo a utilizar la tecnología, sino a reflexionar sobre lo que esta le ofrece, distinguiendo entre información veraz y contenido engañoso, entre opinión y hecho, y entre el debate responsable y los discursos de incitación y polarización.
Sostuvo que la lucha contra las guerras de quinta generación no puede reducirse a herramientas de seguridad o tecnológicas, sino que comienza formando a una persona capaz de ejercer el pensamiento crítico, el análisis y la distinción entre la verdad y el rumor.
Añadió que la educación es uno de los instrumentos más valiosos para construir la inmunidad comunitaria, ya que un estudiante consciente está mejor preparado para gestionar el flujo masivo de información y es menos susceptible de caer víctima de rumores o campañas de desinformación digital.
Enfatizó que las universidades islámicas tienen una doble responsabilidad, dada su capacidad para aunar el conocimiento académico y los valores éticos y religiosos, ofreciendo así un modelo equilibrado de estudiante capaz de emplear la tecnología moderna sin perder su sistema de valores.
Aclaró que estas instituciones pueden desempeñar un papel crucial frente a los nuevos desafíos intelectuales, no mediante el aislamiento de la tecnología, sino preparando a los alumnos para utilizarla con conciencia y responsabilidad.
Aseguró que la inteligencia artificial y las redes sociales se han convertido en parte esencial de la vida de las nuevas generaciones, lo que exige a las instituciones educativas actualizar sus herramientas y planes de estudio, enfocándose en las habilidades de pensamiento crítico, verificación digital y ética en el uso tecnológico.
Puntualizó que la protección de la sociedad frente a la desinformación no empieza tras la difusión del rumor, sino previamente en la escuela y la universidad, mediante la formación de una personalidad con capacidad para cuestionar, verificar, analizar y no dejarse llevar por contenidos virales solo por su alcance.
El general Shanash afirmó que la cooperación entre las instituciones educativas y culturales de Egipto e Indonesia constituye una oportunidad relevante para intercambiar experiencias en educación, investigación científica y concienciación, dado que ambos países cuentan con trayectorias diversas en enseñanza islámica y gestión de transformaciones sociales.
Explicó que la visita de la delegación de la Universidad Maulana Malik Ibrahim a El Cairo puede marcar el inicio de una cooperación más amplia, que incluya el intercambio de investigadores y estudiantes, la organización de seminarios y conferencias, el aprovechamiento de experiencias académicas y la apertura de un diálogo sobre el futuro de la educación en la era de la inteligencia artificial.
Indicó que este tipo de colaboración se alinea con la orientación de la Fundación Mensaje de la Paz de tender puentes entre pueblos y culturas, transformando el diálogo intelectual en proyectos prácticos al servicio de las personas y la sociedad.
El general Abdel Fattah Shanash concluyó su intervención reafirmando que el verdadero reto de la próxima etapa será formar a una generación que combine la solvencia en el manejo de la tecnología, la inteligencia artificial y las redes sociales con la clara conciencia de los valores humanos y éticos.
Concluyó señalando que las universidades islámicas disponen de una gran oportunidad para ofrecer un modelo educativo que conjugue tradición y modernidad, dotando al estudiante de herramientas de conocimiento avanzado, pensamiento crítico y responsabilidad moral.
Reiteró que hacer frente a los desafíos de la época comienza desde el conocimiento, la conciencia y el desarrollo humano, considerando que las universidades islámicas, con sus capacidades académicas y éticas, están capacitadas para liderar la respuesta ante los riesgos de la desinformación y la polarización digital, transformando la tecnología de un instrumento de impacto negativo en un medio para el saber, la comunicación y el servicio a la sociedad.