El Dr. Reda Abdel Salam, miembro de la Cámara de Representantes y asesor de la Fundación Mundial Mensaje de Paz, afirmó que el aniversario de la gloriosa victoria de Octubre representa una ocasión importante para recuperar el espíritu de solidaridad popular y la cohesión nacional que caracterizó a la sociedad egipcia durante el periodo previo a la guerra de Octubre. Asimismo, subrayó la necesidad de inspirarse en las lecciones de esa etapa y trabajar en la reconstrucción del estado de conciencia, pertenencia y responsabilidad nacional entre los miembros de la sociedad.
Estas declaraciones se realizaron durante el lanzamiento de la campaña de la Fundación Mundial Mensaje de Paz para celebrar el aniversario de la gloriosa victoria de Octubre, bajo el lema "La victoria de Octubre y el cruce hacia la Nueva República". La iniciativa se enmarca en la orientación de la fundación hacia la búsqueda de inspiración en las lecciones humanas y nacionales de la historia, promoviendo en las nuevas generaciones los valores del trabajo, la voluntad, la paz y la construcción de la patria.
El Dr. Reda Abdel Salam señaló que hablar de la victoria de Octubre no debe limitarse a rememorar los detalles de la batalla militar, sino que debe extenderse a la recuperación del propio espíritu de Octubre, encabezado por el clima de solidaridad que unió al pueblo egipcio durante ese periodo. Enfatizó además que este espíritu constituye una de las lecciones más valiosas de las que pueden aprender las generaciones actuales.
Añadió que la sociedad egipcia necesita en la actualidad evocar la cohesión popular surgida antes y durante la guerra de Octubre, indicando que el objetivo debe ser recuperar la imagen de un Egipto conocido históricamente por la fuerza de su cohesión y su capacidad para superar crisis y desafíos mediante el trabajo conjunto y el sentido de responsabilidad hacia la patria.
El Dr. Reda Abdel Salam instó a las generaciones actuales a aprender de las lecciones del periodo anterior a la victoria de Octubre, explicando que esa época fue testigo de un sentimiento nacionalista que calificó de "extraordinario". Este fervor nacional contribuyó a generar un respaldo generalizado hacia los soldados y las Fuerzas Armadas, fortaleciendo la capacidad del Estado y de la sociedad para afrontar los desafíos existentes en aquel momento.
El diputado cuestionó cómo inspirarse en la unidad nacional que experimentó la sociedad egipcia durante la etapa de Octubre, sosteniendo que hacer frente a los desafíos actuales requiere recuperar el espíritu de cohesión y no permitir que las divergencias internas se conviertan en factores que afecten la unidad social o la capacidad de trabajar por el interés nacional.
Indicó también que existen desafíos internos que calificó de más peligrosos que la mera confrontación tradicional, considerando el debilitamiento de la confianza y de la cohesión comunitaria provocado por la discordia interna y el desánimo. Por ello, remarcó la importancia de prestar atención a la peligrosidad de los discursos que siembran la frustración o desmerecen a las figuras históricas vinculadas a la guerra de Octubre.
Abdel Salam hizo referencia al difunto presidente Mohamed Anwar El-Sadat, haciendo un llamado a no ignorar el contexto histórico ligado a la guerra de Octubre y los sacrificios de los egipcios durante la contienda. Afirmó que es imprescindible recordar las almas de los mártires que entregaron sus vidas para que las generaciones posteriores pudieran vivir, impidiendo que el valor de tales sacrificios se diluya de la memoria nacional.
Sostuvo que recuperar el espíritu de Octubre exige escuchar a los diversos componentes de la patria, promover el entendimiento entre los miembros de la sociedad y contrarrestar lo que describió como campañas de duda y difamación. Afirmó que la responsabilidad nacional exige que todos trabajen en favor del país, sin permitir que las diferencias o críticas se transformen en un medio para debilitar a la sociedad o menoscabar su cohesión.
Abdel Salam recalcó la necesidad de trabajar por la patria y no dejar espacio a quienes calificó de "oportunistas y difamadores" para explotar cualquier resquicio en perjuicio del Estado o la sociedad. Al mismo tiempo, aclaró que defender la patria no significa embellecer los problemas ni ignorar las deficiencias, sino abordarlos con objetividad y buscar soluciones que sirvan al interés general.
Agregó que, desde su perspectiva, Egipto posee los elementos de estabilidad y fortalezas necesarios para recuperar el espíritu de Octubre, señalando que existen pilares nacionales y sociales sobre los cuales construir para consolidar la confianza, el trabajo compartido y el clima de solidaridad evidente durante la etapa de preparación para la guerra.
El parlamentario planteó la interrogante sobre la disposición actual de la sociedad egipcia para restaurar la cohesión nacional de la generación de Octubre, asegurando que evocar el espíritu de esa época no implica repetir el pasado, sino aprender de la manera en que los egipcios de entonces afrontaron las dificultades: a través de la unidad, el trabajo, la determinación y la asunción de responsabilidades.
Señaló que Egipto se enfrenta a múltiples desafíos, entre ellos cuestiones vinculadas al expediente del agua del Nilo y otros aspectos relacionados con el estatus, papel e influencia de Egipto en la región, lo que impone la necesidad de mayor solidaridad, conciencia y esfuerzo compartido.
Manifestó que encarar estos desafíos no puede ser responsabilidad de una sola parte, sino que requiere que todos trabajen unidos. Preservar la patria y su estabilidad exige la conjunción de esfuerzos entre las instituciones del Estado, la sociedad y la ciudadanía, manteniendo vivos los valores de cooperación, solidaridad y sentido de responsabilidad presentes en la etapa de Octubre.
Reiteró que los sacrificios realizados por la generación de Octubre no deben ser en vano, enfatizando que las familias cuyos hijos cayeron mártires por la recuperación de la tierra y la defensa de la patria ofrecieron un ejemplo de entrega y responsabilidad. Por tanto, el deber hacia esos mártires radica en preservar la patria y fortalecer su cohesión y estabilidad.
Por último, Abdel Salam aseveró que recuperar el espíritu de Octubre significa, en esencia, no desperdiciar la sangre de los mártires y convertir su memoria en un motor para trabajar por Egipto. Concluyó que el mejor homenaje a quienes dieron su vida es mantener la unidad nacional y superar los desafíos con un espíritu colectivo en beneficio del futuro del país.